viernes, 25 de noviembre de 2011

Enrique Peña Nieto y el nuevo PRI

Enrique Peña Nieto y el nuevo PRI

Enrique Peña Nieto no quiso, de nuevo PRI no tiene sino su apariencia, ser más guapo, tener una esposa más linda (incluso ahí falló, pudo conseguirse algo mucho mejor) y vestir mejor que Echeverría o que Díaz Ordaz, no lo desmarca de ellos sino en la formas, tuvo delante suyo una oportunidad única, con posibilidades renovadoras amplísimas, su popularidad y claro dominio en las encuestas le permitirían asumir el poder (ceteris paribus) dejando a un lado compromisos atávicos, lastres como el SNTE o la rémora verde ecologista, lamentablemente para México no la tomó, en lugar de atender a las propuestas de Manlio Fabio entre otras, dignas de un estadista, y definir un proyecto antes que un candidato, prefirió pactar con la maestra y con el niño verde, se niega a hablar de asuntos fundamentales al tiempo que defiende y sostiene a Moreira, una auténtica vergüenza, un fantástico regreso al pasado, bienvenidos al México del ayer, con los problemas de hoy…

Y bueno antes de que se regodeé algún pinche panadero, le recuerdo a ese hipotético lector de esta breve nota que el grandísimo imbécil de Vicente tiró por la borda una oportunidad similar por su magnitud, que tenía por cierto una esencia más noble, harto democrática, pero su incapacidad y su mujer le impidieron imaginarse una meta más allá de “sacar al PRI de Los Pinos”…


Luis León

jueves, 3 de noviembre de 2011

Ricardo Guzmán, QEPD

Las cosas por su nombre, a Ricardo lo matamos todos, con nuestros actos y omisiones, sí, dije TODOS, unos más y otros menos, pero todos, lo matamos con nuestra apatía y falta de determinación cada vez que vimos un espacio de participación ciudadana y no lo tomamos, cuando pagamos menos sabiendo que era injusto, cuando no fuimos a votar y cuando fuimos voto duro, cuando compramos robado, lo matamos cuando siendo oposición nos dedicamos a obstruir y destruir, cuando somos gobierno y solo pensamos en los votos de la siguiente elección y en nuestro partido, lo matamos cuando gestionamos, defendemos u obviamos la alianza de nuestro partido con la peor líder sindical, cuando protegemos a los nuestros de la acción de la justicia, cuando nos dijimos parte del cambio y solapamos más de lo mismo, cuando defendemos a nuestro “nuevo” partido y sabemos (o deberíamos saberlo y no ser tan imbéciles, tan pendejos) que es el mismo de siempre pero con mejor cara, lo matamos TODOS, no nos hagamos pendejos!


Luis León.